lunes, 30 de noviembre de 2009

POBRE PAÍS, POBRES MEXICANOS.

POR CLAUDIA RODRÍGUEZ SANTIAGO.

El país se desmorona y parece que nada ni nadie puede salvarlo; que no hay poder humano ni divino que lo saque de una de las peores crisis económicas, de desempleo y delincuencia que se hayan vivido a grado tal que empresarios y ricos mexicanos están sacando miles de millones de dólares pues también ellos desconfían del actual gobierno, a pesar de que los azules son de su misma especie.
De acuerdo a cifras del Banco de México, durante los dos gobiernos panistas (Fox-Calderón), casi 50 mil millones de dólares fueron depositados en cuentas bancarias de mexicanos en el extranjeros. Sólo en los tres años que lleva Felipe Calderón han salido del país 30 mil 111.9 millones de dólares, por lo que el saldo histórico total de depósitos bancarios realizados por mexicanos hasta el cierre del tercer trimestre de este año suman 100 mil 65 millones de dólares.
Lo anterior es un claro signo de que ni siquiera los empresarios, a quienes el gobierno de Fox y el de Calderón han apapachado con la condonación de impuestos, créditos, declaraciones amañadas y la creación de fundaciones para desviar los recursos y tener deducibilidad de impuestos.
Esto, así como la proliferación del comercio ambulante, tienen mucho que ver con el boquete fiscal de más de 300 mil millones de pesos, y que tanto Calderón Hinojosa como el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, pretenden tapar mediante el cobro de impuestos a una clase trabajadora cada vez más empobrecida, cada vez más depauperada, cada vez más golpeada.
Pero no sólo es el gobierno federal quien ha perdido el rumbo, también lo es el capitalino pues a pesar de que todo indicaba que Marcelo Ebrard ya había convencido a Rafael Acosta “Juanito” de que desistiera de su necedad de ser jefe delegacional en Iztapalapa y le dejara el lugar a Clara Brugada (que tampoco es garantía de buen gobierno pero si de maleabilidad), el ex petista se reveló y dejó a todos con la boca abierta, pues no hablará bien pero parece que tiene lo que a otros les falta: huevos.
Aunque no todos los habitantes del Distrito Federal se tragan los cuentos, pues hay quienes suponen que esta supuesta sublevación de Juanito es un show montado por Marcelo Ebrard para que el impacto que reciba la gente por el inminente aumento a agua, predio, 2 por ciento sobre nómina, el Metro, el trolebús, el Ruta 100 y, sin duda, el Metrobús.
La peor calamidad que le ha pasado al pueblo de México son sus políticos, sobre todos los de nuevo cuño, con nula experiencia política pero mucha hambre de poder, lo que pone de manifiesto que no todo en la vida es dinero, ni educación, pues si algo tienen los panistas es eso: dinero y educación, pero cero experiencia.
Y qué decir de los perredistas, si estos son todavía peores, hambrientos de dinero, poder, notoriedad. Muchos dicen que Andrés Manuel López Obrador podría ser nuestra salvación. Quizá sí, desgraciadamente se ha rodeado de gente tan nefasta como René Bejarano, Dolores Padierna, Claudia Sheimbaun, Fernández Noroña y demás fauna.
Ni ellos mismos, los perredistas, se respetan y eso ya lo vimos con las elecciones internas donde Jesús Ortega se quedó con la dirigencia nacional a costa de todo. Hoy es figura pública pero con muy poca autoridad moral para ser tomada en cuenta su opinión. Así navega este gran barco, con una bola de torpes al timón que en cualquier momento nos llevarán a zozobrar y ni Dios padre nos podrá salvar.
Rodriguez_santiagoc@yahoo.com.mx

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